¿Cómo se calcula la fecha de antigüedad de las personas trabajadoras con contrato fijo-discontinuo a efectos del complemento de antigüedad? ¿Y para el cálculo de la indemnización por despido?

Doctrina de la Sala de lo Social del Tribunal Supremo: en el ámbito laboral puede no ser lo mismo la antigüedad a efectos de promoción económica que la antigüedad a efectos de promoción profesional o del cálculo de la indemnización por la extinción del contrato.

Muchas son las empresas que se preguntan cuál es la fecha de antigüedad que debe tomarse en consideración en el caso de una persona trabajadora con contrato fijo-discontinuo a efectos del devengo del complemento de antigüedad, así como si esa fecha se corresponde con la que deben tomar en consideración para el cálculo de la indemnización por despido.

Se trata de un interrogante común en marco de las relaciones jurídico-laborales y que cobrará, si cabe, más protagonismo tras la entrada en vigor de las disposiciones relativas a la contratación temporal en el marco de la reforma laboral, el 30 de marzo de 2022.

Pues bien, la Sala de lo Social del Tribunal Supremo cambió de criterio respecto del cómputo del complemento de antigüedad en el caso de las personas con contrato de trabajo fijo-discontinuo como consecuencia del Auto del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (en adelante, “TJUE”) de fecha 15 de octubre de 2019.

El TJUE alcanzaba las siguientes conclusiones en el referido Auto:

(i) El método de cálculo de la antigüedad que se realiza en España para la concesión del complemento de antigüedad a trabajadores fijos-discontinuos, al sólo computar el tiempo de prestación efectiva de servicios, es contrario a las leyes europeas.

(ii) Constituye una discriminación indirecta, ya que la medida controvertida afecta a un número mucho mayor de mujeres que de hombres.

En atención a las referidas conclusiones, tal y como hemos advertido en las líneas precedentes, la Sala de lo Social del Tribunal Supremo cambio de doctrina a través de su Sentencia de fecha 19 de noviembre de 2019 (nº rcud 2309/2017), criterio que posteriormente ratificó en sus Sentencias de fecha 10 de diciembre de 2019, 19 de mayo de 2020 y 29 de junio de 2021.

En virtud de lo dispuesto en las mismas, el cálculo del plus de antigüedad de las personas trabajadoras con contrato fijo-discontinuo deberá realizarse sobre toda la duración de la relación laboral y no únicamente sobre el tiempo de prestación efectiva de servicios. Es decir, se incluirán los periodos de inactividad. Ello sin perjuicio lógicamente de analizar lo dispuesto en el convenio colectivo que resulte de aplicación en cada caso.

Por el contrario, la Sala de lo Social del Tribunal Supremo aclaró en su Sentencia de fecha 30 de julio de 2020 (nº rcud 324/2018) que la citada doctrina a efectos retributivos y de promoción profesional no se aplica al cálculo de la indemnización por despido. Así, determina que la indemnización por despido se calcula con base a los periodos de actividad, no computándose por ende los periodos en los que la persona trabajadora no ha prestado servicios.

La Sala alcanza tal conclusión en base a las siguientes razones:

(iii) El artículo 56.1 del Estatuto de los Trabajadores recoge literalmente que la indemnización es “por año de servicio”, sin que deban incluirse lo periodos de inactividad conforme al tenor literal de la norma. Además, la indemnización por despido constituye una compensación por la extinción del contrato que tiene naturaleza extrasalarial y que se calcula sobre la base de los años de servicio, con los topes legales.

(iv) No se causa discriminación con esta decisión a las personas trabajadoras con contrato fijo-discontinuo, ya que estas últimas percibirán la misma indemnización que una persona trabajadora fija a tiempo completo que haya prestado servicios laborales durante un lapso temporal igual a la suma de sus periodos de ocupación y que perciba el mismo salario regulador del despido.

(v) A mayor abundamiento, la persona trabajadora que presta servicios a tiempo completo carece de las oportunidades de pluriempleo que tiene la persona fija-discontinua, lo que justificaría el régimen indemnizatorio de esta última.

En resumen, la doctrina actual de la Sala de lo Social del Tribunal Supremo sobre el cálculo de la antigüedad de las personas trabajadoras con contrato fijo-discontinuo es la siguiente:

  • Para el cálculo de la antigüedad a efectos de promoción profesional / complemento: se computan tanto los periodos de actividad como los de inactividad.
  • Para el cálculo de la indemnización por despido: únicamente se tendrán en cuenta los periodos en los que haya existido actividad.

En cualquiera de los casos y como apuntábamos anteriormente, habrá que estar atentos también a la evolución jurisprudencial atendiendo al nuevo art.16.6 párrafo II del ET, que entrará en vigor mañana, 30 de marzo y cuya redacción establecerá que:

“Las personas trabajadoras fijas-discontinuas tienen derecho a que su antigüedad se calcule teniendo en cuenta toda la duración de la relación laboral y no el tiempo de servicios efectivamente prestados, con la excepción de aquellas condiciones que exijan otro tratamiento en atención a su naturaleza y siempre que responda a criterios de objetividad, proporcionalidad y transparencia”

Entre otras cuestiones para confirmar si, a la vista de la nueva redacción, el cálculo de la indemnización por despido en las personas fijas-discontinuas se sigue realizando exclusivamente conforme a los periodos de actividad, lo que en nuestra opinión sería lo lógico atendiendo (i) al tenor literal del art.56 del ET y (ii) al razonamiento expuesto por la Sala de lo Social del Tribunal Supremo en la Sentencia de fecha 30 de julio de 2020 citada anteriormente, (iii) así como en atención al hecho de que la indemnización por despido, tal y como también dice el Tribunal Supremo, entre otras en su Sentencia de fecha 26 de julio de 2021 (nº rcud 1902/2019), posee su propia identidad, configurada legalmente de forma separada, sin menoscabo alguno del obligado respeto a la no discriminación de contratos temporales, o, como en este concreto supuesto, fijos-discontinuos.

Y es que, no debemos olvidar que la indemnización por despido no es propiamente una condición de trabajo, sino una compensación por la extinción de la relación laboral en función de los años efectivamente trabajados.

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